De que va el pato pequinés

28 Feb

Hay variaciones, pero complementos más o menos, así luce la ronda del pato pequinés antes de poner los palillos en acción (Foto tomada de alfonsogu.com)

La primera vez que le entré al famoso pato pequinés confieso que no tenía idea de que de eso se trataba el asunto. Era un día de experimentación culinaria. Comenzó con el imperdible turístico del escorpión y estuvo atravesado por huevos de cangrejo y vísceras de puerco. A final de la tarde el intérprete sugiere cerrar la jornada con pato y nos lleva a un restaurante cerca de la ajetreada Wangfujing -famosa calle gastronómica transitada a diario por decenas de turistas armados con sus cámaras para retratar los más bizarros bocados.

Me sorprendió que el pato llegara a la mesa sin cabeza, la versión pre empacada que se vende en los supermercados mantiene hasta el pico. Asado con la piel por poco más de media hora, al momento de servir adquiere un color que va del caramelo hacia el rojizo y que anuncia una textura crujiente con sabor dulce. Luego de ser presentado de cuerpo entero a los comensales, el mesonero empieza a destazarlo en finas rebanadas.

El servicio del pato incluye -variaciones aparte- azúcar, ajo machacado, pepino, cebolla y remolacha en finísimas julianas, salsa agridulce y unas hojas de harina de trigo muy similares a las crepes pero con un grosor tan inferior que casi asemeja un papel de arroz. Dependiendo del sitio dónde se coma, le sugerirán probar diferentes combinaciones, como la piel con el azúcar, o un trozo de carne sólo con pan.

Pero en lo que todos se asemejarán es en la forma central de devorarse el pato. La ciencia del platillo es tomar una tortilla de trigo en la palma de la mano y colocar en el extremo superior un par de rebanadas de pato, previamente untadas en la salsa agridulce. Luego se añaden las cebollas, pepinos, remolachas y el toque de ajo. El paso final es hacer una suerte de sobre con la hoja doblando hacia el centro el extremo derecho, luego el izquierdo y por último el inferior. Una de las mejores cosas que he probado, sin duda.

Siendo uno de los platillos característicos de la cocina de Pekín, no faltan lugares en la ciudad para comer el pato que hasta se robó para apellido el nombre de la capital. Uno de los restaurantes más recomendados está cerca de Sanlitun, altamente frecuentado polo de concentración de expatriados. Con años de tradición, el lugar tiene dos amplias salas que se atiborran de clientes los fines de semana, la mayoría locales, lo que da cuenta de la popularidad que el pato pequinés continúa teniendo por estos días pese a que su distintiva receta suma más de ocho siglos.

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Una respuesta to “De que va el pato pequinés”

  1. recette crepe abril 16, 2014 a 10:29 PM #

    That is a really good tip particularly to those new to the blogosphere.
    Short but very precise info… Thank you for sharing
    this one. A must read post!

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